El presidente de VenezuelaNicolás Maduro, se declaró no culpable de los cuatros cargos que le imputa la Justicia de Estados Unidos, en su primera comparecencia este lunes ante el Tribunal de Nueva York, tras su captura en Caracas en una poderosa operación militar de Estados Unidos que afirma estar “a cargo” del país.

 

 

Maduro, de 63 años, es acusado de traficar cocaína a Estados Unidos al igual que su esposa, Cilia Flores, de 69. 

 

 
 
 
 

Ambos fueron sacados por la fuerza de Caracas el sábado durante intensos ataques estadounidenses que incluyeron comandos en tierra, bombardeos de aviones de combate y una imponente fuerza naval.

 

Este lunes por la mañana, Maduro fue trasladado junto a su esposa bajo fuerte custodia armada en helicóptero y vehículo blindado desde la cárcel hasta un tribunal en Nueva York, de acuerdo con las imagenes retransmitidas por la televisión estadounidense.

 

Nicolás Maduro fue acusado en 2020 por Estados Unidos de cargos que incluyen conspiración narcoterrorista. Él siempre ha negado cualquier implicación criminal.

 

 

La líder opositora venezolana María Corina Machado expresó el lunes 5 de enero de 2026 que “la libertad” de su país “está cerca”, en un mensaje que publicó en redes sociales dos días después de que Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, fueran capturados por Estados Unidos en medio de ataques militares ordenados por el mandatario Donald Trump en distintos puntos de Caracas y tres estados cercanos.

 

 

En un mensaje publicado en redes socialesla también Nobel de la Paz expresó que “la libertad de Venezuela está cerca” y que “pronto” sus ciudadanos, incluyendo los que se encuentran en el exterior, van a “celebrar” en su propio país.

 

La exdiputada indicó en el mensaje que el pueblo venezolano “salió a las calles en 30 países y 130 ciudades del mundo para celebrar un paso enorme que marca la inevitabilidad e inminencia de la transición” en el país suramericano.

 

“Vamos a gritar, orar y abrazarnos en familia, porque nuestros hijos regresarán a casa”, dijo Machado, quien compartió junto con el mensaje un vídeo de algunas de estas movilizaciones en varios países.

 

Además, afirmó que Venezuela “será el principal aliado de Estados Unidos en materia de seguridad, energía, democracia y derechos humanos”.

 

Maduro y su esposa fueron capturados por fuerzas estadounidenses durante una serie de ataques en distintos puntos de Caracas y tres estados cercanos, y llevados el lunes 5 de enero ante un tribunal federal de Nueva York en la que será su primera audiencia tras su traslado al país norteamericano, confirmaron el domingo 4 de enero fuentes judiciales a EFE.

 

Maduro está acusado en Estados Unidos de cuatro cargos federales: conspiración de narcoterrorismo, conspiración para la importación de cocaína, posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos, y conspiración para poseer esos mismos artefactos en apoyo de actividades criminales, así como de colaborar con organizaciones calificadas como terroristas por Washington.

 

Trump ha puesto en duda que la líder opositora, quien salió del país suramericano en diciembre para recibir el premio nobel en Oslo, tras casi un año en la clandestinidad, tenga capacidad para gobernar, tras señalar que “no tiene el respeto ni apoyo suficientes” en Venezuela.

 

El mismo domingo 4 de enero, el republicano exigió a la ahora presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, “acceso total” en términos de recursos naturales y de otra índole, al tiempo que amenazó con realizar nuevos ataques.

El titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), Juan Ramón de la Fuente advirtió que el mundo enfrenta uno de los momentos más complejos de las últimas décadas, marcado por eldebilitamiento del orden jurídico internacional, la crisis del sistema multilateral y el uso recurrente de la fuerza armada como mecanismo para resolver conflictos.

 

 

Al participar en la 307ª Reunión de Titulares de Embajadas y Consulados de México, el canciller señaló que la posición del gobierno mexicano frente a este escenario es clara: condenar las acciones militares ejecutadas de manera unilateral y rechazar cualquier amenaza o uso de la fuerza contra la integridad territorial de los Estados.

 

En ese contexto, indicó que los hechos recientes en Venezuela se inscriben en esta preocupación global, por lo que México exige el respeto irrestricto al artículo 2 de la Carta de las Naciones Unidas, que prohíbe la intervención en los asuntos internos de los países y establece la solución pacífica de las controversias.

 

“Seguiremos defendiendo la libre autodeterminación de los pueblos, la no intervención y el respeto a los derechos humanos”, afirmó el canciller.

América Latina como zona de paz

De la Fuente subrayó que América Latina y el Caribe deben preservarse como una zona de paz, principio que —dijo— ha sido una constante en la política exterior mexicana. En ese sentido, reiteró que México privilegiará el diálogo y la negociación como las únicas vías legítimas para resolver diferencias entre Estados.

 

Añadió que el país mantiene su disposición para apoyar esfuerzos de mediación o facilitación internacional que contribuyan a evitar una escalada de los conflictos en la región.

Asimismo, llamó a la Organización de las Naciones Unidas, en particular a su Consejo de Seguridad, a asumir un papel más activo y eficaz frente a los conflictos armados, ante la incapacidad del sistema multilateral para frenar abusos de poder y violaciones sistemáticas al derecho internacional.

 

Crisis del multilateralismo

El canciller reconoció que el multilateralismo atraviesa una doble crisis: financiera y de credibilidad. Señaló que la aplicación de dobles estándares, la fragmentación de la comunidad internacional y el debilitamiento de organismos como la Corte Penal Internacional han mermado la capacidad de respuesta global.

 

Indicó que conflictos como los de Ucrania, Sudán y Gaza han generado un clima de incertidumbre y zozobra internacional, que pone a prueba la defensa de la dignidad humana y alimenta posturas aislacionistas y movimientos políticos radicales.

 

Frente a este panorama, sostuvo que México impulsa una política exterior realista, prudente y adaptada a un mundo multipolar, sin renunciar a la defensa de su soberanía.

Política exterior bajo el gobierno de Sheinbaum

De la Fuente destacó que la política exterior mexicana se enmarca en el proyecto de transformación encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum, el cual —afirmó— ha generado resultados visibles en materia económica y social.

 

Mencionó avances como la reducción de la pobreza y la desigualdad, el crecimiento del empleo formal, la estabilidad macroeconómica y los altos niveles de inversión extranjera directa.

En la relación bilateral con Estados Unidos, subrayó que México es su principal socio comercial y que el vínculo se sustenta en el principio de coordinación sin subordinación, con énfasis en la responsabilidad compartida en el combate al tráfico de drogas y, de manera relevante, al tráfico ilícito de armashacia territorio mexicano.

Defensa jurídica, asilo y acción multilateral

El canciller recordó que México ha recurrido a los mecanismos del derecho internacional para defender sus intereses, como el caso presentado ante la Corte Internacional de Justicia por el ataque a la embajada mexicana en Quito en 2024.

 

Asimismo, reiteró que el derecho de asilo es un eje histórico de la política exterior mexicana y un derecho humano reconocido en la Constitución y en tratados internacionales.

También destacó la participación activa de México en foros multilaterales, como la resolución aprobada en la ONU sobre los riesgos del uso de inteligencia artificial en armas nucleares y la ratificación del tratado BBNJ para la protección de la biodiversidad en alta mar.

 

Atención consular y Servicio Exterior

De la Fuente subrayó que la protección de los connacionales en el exteriores una prioridad del gobierno federal. Detalló que durante el último año se realizaron 5.5 millones de trámites consulares en Estados Unidos y se avanzó en la digitalización de servicios.

 

Finalmente, llamó a fortalecer el Servicio Exterior Mexicano, ampliar la participación de mujeres en puestos de representación y consolidar una diplomacia profesional y eficaz.

“La transformación de la vida pública del país no tiene vuelta atrás”, concluyó.