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Ciudad de México.- La Selección Mexicana ganó de lágrima ante El Salvador. Un gol de Luis ‘Chaka’ Rodríguez salvó al Tricolor de la catástrofe, porque pudo haber perdido el primer lugar de su sector y el poco respeto que le queda.

Ahora, México irá a Glendale, Arizona, a jugar contra el segundo lugar del Grupo D, pero la premisa es muy urgente: hay que mejorar y no sentirse ‘gigante’, cuando ni siquiera se puede dominar un juego de fase de grupos.

Mucho dominio del equipo mexicano durante la primera parte, haciendo notar su buen toque de balón y movimientos, pero nula contundencia. De nada servía mover la pelota a lo ancho de parte de Héctor Herrera y Erick Gutiérrez, los desbordes de Orbelín Pineda y Jesús Manuel Corona, si Rogelio Funes Mori salió con la pólvora mojada.

Tuvo dos claras el ‘Mellizo’ en la primera parte, y en ambas el portero salvadoreño salió avante con buenas atajadas, pero también tuvo mucho que ver la mala noche del atacante del Monterrey.

Luis Rodríguez fue quien tuvo a lucidez de hacer lo básico para marcar. Pase de Herrera a la llegada desde el extremo del ‘Chaka’, quien recortó y definió con ayuda de la suerte.

Pero la realidad es que El Salvador merecía más. El equipo manejado por Hugo Pérez fue valiente y dominó gran parte del juego gracias a su buen manejo de balón, no requiriendo la violencia como recurso.

Funes Mori volvió a desperdiciar una oportunidad para aumentar la ventaja y la displicencia se apoderó del cuadro mexicano. Álvarez entregó un balón a la salida y Talavera tuvo que intervenir. Vino un tiro libre a favor de los cuscatlecos, en el poste.

Al final, la Selección Mexicana logró el triunfo, pero un triunfo forzado que preocupa. Ganó, pero la superioridad histórica nunca se hizo presente.