Thursday, April 24, 2014
Home
BELLAS ARTES SE VISTE DE PDF Imprimir E-mail
Escrito por Administrator   
Martes, 22 de Abril de 2014 00:00

AMARILLO PARA DESPEDIR A GABO.

alt

El palacio de mármol, máximo recinto cultural de la Ciudad de México, se tiñó de amarillo; el de las rosas que colorearon el vestíbulo alfombrado para recibir la urna con las cenizas de Gabriel García Márquez, que fue despedida por más de 50 mil personas, según informó el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta).

Fue el homenaje póstumo al Premio Nobel de Literatura 1982, quien falleció el 17 de abril a los  87 años de edad, luego de permanecer ocho días hospitalizado en el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán, y diez más convaleciendo en su casa.

Por la puerta de la Sala Principal, Mercedes Barcha, esposa del autor de Cien años de soledad, y sus hijos Gonzalo y Rodrigo, entraron alrededor de las 16:16 horas, acompañados por María Cristina García Cepeda, directora del Instituto Nacional de Bellas Artes, y Rafael Tovar y de Teresa, presidente del Conaculta, quien colocó la urna sobre un pedestal.

Tras un minuto de aplausos de los invitados, entre amigos, escritores y editores, la familia formó la primera guardia de honor con Tovar y de Teresa y García Cepeda, al tiempo que el Ensamble Clifton interpretaba Danzas Rumanas y Rapsodia Rumana.

Siguieron en las guardias las nietas del autor colombiano y su hermano Jaime García Márquez, y tal vez la escolta más emotiva fue la de sus asistentes Mónica Alonso y Genovevo Quiroz, con personal de servicio de la casa de Gabo –como le llamaban sus amigos cercanos– quienes recibieron un aplauso de los asistentes.

Cerca de 20 minutos después, las puertas del palacio se abrieron para que el público general entrara luego de esperar en la explanada hasta más de cuatro horas para despedirse de su escritor, de su Gabo.

Sin detener el paso, los lectores, principalmente jóvenes, pasaron frente a la urna, y desde ahí depositaban las flores a una caja negra colocada en las escalinatas. Algunos lograban tomarse una foto, y otros apenas dejar ramos de rosas sobre las escaleras.

Lo que en algún momento parecía un acto solemne, tuvo tintes de fiesta colombiana con la entrada de un grupo de músicos populares que, formados en la fila del público, interpretaron canciones de vallenato, género autóctono del Caribe que el autor de Noticia de un secuestro disfrutaba escuchar y bailar.

Fue cuando los nietos del escritor e incluso su esposa, a quien llaman en honor La Gaba, aplaudían y dibujaban una sonrisa en su rostro, en medio de pésames, abrazos y besos que amigos y funcionarios les ofrecían en muestra de cariño.

Diez minutos después de las 19:00 horas las puertas del recinto se cerraron para esperar la llegada del presidente Enrique Peña Nieto y su homólogo colombiano Juan Manuel Santos, acompañados por sus esposas Angélica Rivera de Peña y María Clemencia Rodríguez de Santos, respectivamente.

Luego de saludar a la familia García Barcha, el mandatario Colombiano dijo que su visita al recinto era para dar cuenta de que Gabo, el más colombiano de los colombianos, seguía vivo, y celebró que se le recordara entre los murales de Diego Rivera y David Alfaro Siqueiros.

“Hoy venimos a la tierra de Rulfo y de Reyes, de Fuentes y de Paz, a traer nuestro brazo solidario a La Gaba, esta gran mujer que llevó el mundo sobre sus espaldas para que su esposo escribiera; a Rodrigo, Gonzalo, a toda la familia de nuestro Gabo, y venimos a dar testimonio de que Gabo sigue vivo”, expresó.

En seguida, Peña Nieto resaltó la fortuna de que fuera México el país que el autor colombiano eligió como segunda patria a donde llegó en 1961; aquí, dijo, fortaleció su familia, escribió su novela máxima Cien años de soledad, e hizo amigos entrañables.

alt

Última actualización el Martes, 22 de Abril de 2014 07:03