CLIMA

Cuando las manecillas del reloj marcan la una de la tarde, el movimiento es más notorio en las aceras, en las calles; se acrecienta y padres e hijos conforman la estampa familiar. Pensar que aquello sería parte de las modificaciones en la rutina, sólo “afectaría a los niños”.

Antes de la ‘hora de comida’ distintas Estancias Infantiles en Guanajuato comienzan a generar movimiento por las calles aledañas; hay coches estacionados con intermitentes en lugares prohibidos, para con rapidez, recoger a los menores. Otros optan por llegar caminando y en la mayoría de los casos, niños y niñas salen contando las aventuras –o desventuras- que les dejó la jornada en la guardería.

Eso es parte de una rutina que ha adoptado, por encomienda de su hija, Juan Antonio Ramírez, abuelo, que más que mimar a los nietos, cuenta con la ‘tarea’ de pasar por ellos. Por eso, el cerrojazo de las guarderías, según el plan del Gobierno Federal, no sólo pulverizaría el programa familiar del día a día, sino que Juan Antonio considera que los nietos serían los perjudicados.

“En todo hay tranzas, no sé si en esto exista; pero finalmente, ni la abuelita, ni la tía, ni nadie, va a saber cuidar mejor a los niños. En estas guarderías, hay muchas madres solteras”, narra Antonio, cuyo rol es el de pasar por su nieto, aunque reconoce la parte más fuerte la soporta la abuela; “Yo soy abuelo y ayudo a mi hija, pero luego a la que le va mal es a la abuela, que tiene más carga. Luego, se da el dinero a las familias, pero se lo van a gastar no en cosas de los niños, sino en otro tipo de necesidades”.

La formación integral del niño en la guardería, según cuenta Juan Antonio Ramírez, tiene su ventaja en el personal capacitado, puesto que dentro existe un ‘ejército’ de psicólogas, educadoras y demás, que actualmente forjan la primera etapa del mexicano; “Afectaría mucho a las familias, ¿Qué harían por ejemplo, las madres solteras? Estas mujeres de las guarderías, son muy buenas; de otro modo costaría mucho para los padres porque hay psicólogas, maestras y demás”.

Aunque duda en utilizar la expresión, Juan Antonio Ramírez se respalda en que las cosas se deben decir como son, y “los políticos no le batallan porque tienen el personal, ¿pero y los jodidos qué hacemos?”, cuenta apuntando a la Estancia Infantil en la que yace su nieto desde temprana hora y hasta poco antes de las 2:00 de la tarde, cuando toca el turno del abuelo.

¿Ni aunque les pagaran mensualmente a los abuelos?, no, la idea no permea… pues la jubilación no es precisamente por ser peritos en la crianza.