Feria Uriangato 2022

7.jpg
 

La Fiscalía General de la República (FGR) informó este jueves que el helicóptero que se desplomó el pasado 15 de julio en Los MochisSinaloa, tras la captura del exlíder del Cártel de SinaloaRafael Caro Quintero, fue por falta de combustible.

En el accidente fallecieron 14 elementos de la Secretaría de Marina (Semar) y resulto herido uno más que minutos antes participaron en la captura del líder criminal.

La FGR informó que derivado del hecho se inició con una carpeta de investigación en la cual la empresa fabricante del helicóptero tipo Black Hawk realizó un peritaje que negó que el desplome haya ocurrido por un ataque, como se manejó inicialmente de manera extraoficial.

“Por lo que toca a la caja negra, la empresa fabricante, después de haberla recibido y analizado, ha señalado que fue la falta de combustible la causa de la caída”, insistió.

Este desplome inicialmente se relacionó con la captura de Rafael Caro Quintero ya que minutos antes se llevó a cabo un operativo en conjunto entre la Semar y la Defensa Nacional para dar con el paradero del criminal, sobre quien existe una orden de extradición a Estados Unidos por narcotráfico.

Al día siguiente, al negar inicialmente la relación, el presidente Andrés Manuel López Obrador anunció que la Fiscalía General se encargaría de deslindar o atribuir las responsabilidades sobre el hecho.

 

El presidente Andrés Manuel López expresó que el caso Ayotzinapa, en donde desaparecieron 43 estudiantes normalistas en Iguala, Guerrero, hace 8 años, se guardan muchos intereses para que no se conozca la verdad; sin embargo, negó que se oculte información al Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) o a los padres de las víctimas.

"Se habló de obstáculos en la fiscalía y se señaló al fiscal, pues yo sostengo que, en lo que a mí corresponde, que he estado pendiente, la actitud del fiscal ha sido de colaboración", aseguró el mandatario.

A pesar de las quejas del Grupo Interdisciplinario sobre el ocultamiento de información y las quejas del los padres de los normalistas en cuanto a que no avanza el caso, el presidente subrayó que no se obstaculiza a nadie de ellos para que accedan a la información.

El presidente añadió que cuando asumió el Poder, había “un pacto de silencio”, aunque sostuvo que dio la orden a las instituciones de avanzar en la investigación y pidió apoyo al fiscal general, Alejandro Gertz y, al presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Arturo Zaldívar, mientras subrayó que han colaborado para que se avance en el caso.

“En ningún caso tuve resistencia del fiscal Gertz Manero ni del presidente de la Corte (Arturo Zaldívar) porque hablé con ellos y les pedí apoyo y colaboración, y los dos siempre dispuestos a ayudar. Ninguno de ellos me dijo: ‘es que no podemos llegar tan alto'", sostuvo.

Ayer, los expertos independientes del GIEI acusaron que la Fiscalía General de la República (FGR) obstaculiza las indagatorias del caso Ayotzinapa y aseguraron que la renuncia del fiscal Omar Gómez a la unidad especial de esta indagatoria podría retrasar los resultados hasta cinco años.

Sin embargo, el presidente ha insistido en que el fiscal renunció por discrepancias al interior de la Fiscalía por este proceso judicial y hay quienes “administran” el dolor de la gente con esto.

El GIEI ayer afirmó que las 83 órdenes de aprehensión de este caso, estaban fundamentadas y añadió que la FGR debe explicar por qué pidió cancelar de 21 de ellas.

Por su parte, el presidente aprovechó el tema este viernes para acusar que si hubieran ganado las elecciones presidenciales sus opositores, como el panista Ricardo Anaya o el priísta José Antonio Mead, no se habría avanzado en este caso. Expresó que Alejandro Encinas va a seguir coordinando la investigación de este caso.

Finalmente, concluyó López Obrador que no tiene “ningún proceder contrario” al propósito de castigar a los responsables y encontrar a los normalistas y va a pedir que se ejecuten todas las órdenes de aprehensión y reiteró que los indiciados contribuyan al caso para que se aclare lo sucedido y se sepa quiénes más participaron.

Dijo que se va a continuar con la búsqueda de los restos de los jóvenes.

El ciberataque más grave que haya sufrido el Gobierno de México en su historia fue dado a conocer esta noche por el periodista Carlos Loret de Mola quien en su espacio informativo Latinus informó que el grupo internacional de hackers puso al descubierto decenas de miles de correos electrónicos alojados en los servidores de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) que datan de 2016 hasta septiembre de este año.

Algunos de los documentos confidenciales obtenidos en los seis terabytes de material expuesto por el grupo internacional de hackers autodenominado Guacamaya, que también vulneró la seguridad virtual de otros cuatro países en Latinoamérica, están los detalles sobre el verdadero estado de salud del presidente Andrés Manuel López Obrador, a quien se le diagnosticó con angina inestable de riesgo alto y lo que sería un ocultamiento de un traslado en calidad de "grave".

También se encuentran las polémicas disputas entre los titulares de la Sedena y de la Secretaría de la Marina, la débil seguridad de las aduanas, así como la versión completa del llamado Culiacanazo, que ocurrió el 17 de octubre de 2019, donde fue detenido Ovidio Guzmán, hijo de El Chapo Guzmán, que finalmente fue liberado después de que ocho militares fueron tomados como rehenes.

El periodista comentó que esa intromisión a los sistemas de cómputo de la Sedena mostraba además una radiografía del enorme poderío y mando que tiene el Ejército en la actual administración.

El pasado 23 de septiembre una firma de Ciberseguridad llamada Red Bird, alertó a través de twitter, que el grupo “Hacktivista” denominado Guacamaya, había accedió a 6TB de e-mails de la Sedena y que habría reservado el acceso a periodistas investigadores.