Madrid.- La ventaja del líder Real Madrid se ha acortado, ayer no pasaron del empate 2-2 ante un Celta de Vigo que les complicó el partido en el Santiago Bernabéu.

Fue a los siete minutos cuando el delantero ruso Fedor Smolov se entrenó como goleador del Celta, puso el 1-0.

Los ‘Merengues’ tuvieron poca claridad en el último cuarto de cancha, generaron jugadas pero sin el suficiente peligro como para exigir esfuerzos del portero Rubén Blanco.

Fue hasta la segunda mitad que los pupilos de Zinadine Zidane se encontraron con el gol, Toni Kroos se encargó de empatar (52’), mientras que Sergio Ramos dio voltereta con tiro desde el manchón penal (65’).

Todo indicaba que los puntos se quedarían en casa, sin embargo, Santi Mina aprovechó un buen pase de Denis Suárez para sellar el empate 2-2 al minuto 85.

En este encuentro participó el defensa mexicano Néstor Araujo, saltó como titular y dio una buena actuación durante los 90 minutos.

El empate levanta los ánimos al Barcelona, que se pone a un punto de los 53 que acumula el aún líder Real Madrid.

Portugal.- Un partido de futbol de la liga portuguesa se vio envuelto en polémica luego de que uno de los jugadores recibiera comentarios racistas por parte del público que le hicieron dejar la cancha a manera de protesta.

Esto sucedió en el encuentro entre el F.C. Oporto y el Vitória Guimaraes el pasado domingo. El delantero del primer equipo se hartó de los cánticos e insultos en contra de su persona durante todo lo que duró el partido, a la media hora del segundo tiempo decidió dar por finalizada su participación.

Si bien algunos de sus compañeros trataron de disuadirlo para que se quedara no lograron cambiar su atención, más tarde escribió en su cuenta de Instagram: “Solo me gustaría decirles a estos idiotas que vienen al estadio a hacer gritos racistas… idos a la mierda. Y también agradezco a los árbitros por no defenderme y por darme una tarjeta amarilla porque defiendo el color de mi piel”.

El técnico dijo ante la prensa por su parte: “Me gusta hablar de fútbol, pero hoy no lo puedo hacer a causa de lo que ha pasado. Estamos indignados con lo ocurrido (…) Moussa fue insultado desde el calentamiento. Nosotros somos una familia, independientemente de la nacionalidad y del color de la piel. Nosotros somos una familia, somos humanos, merecemos respeto y lo que ha pasado aquí es lamentable”.